viernes, 20 de julio de 2012

La experiencia Australiana: Manejo Integrado del Ciclo del Agua, El Reciclaje de Aguas Domiciliarias.



El agua se ha transformado en uno de los recursos naturales con mayor escasez en el mundo, de acuerdo a investigaciones recientes, se predice que para el año 2025, si la tendencia de consumo del agua continúa, la competición entre las crecientes ciudades y la industria, limitará la cantidad de agua disponible para riego, causando una pérdida global por año de 350 millones de toneladas de producción de alimentos (IWMI, 2003). A partir de estas proyecciones, resulta imperativo, gestionar nuevas formas de uso de aguas residuales. 
Existen diversas experiencias respecto al manejo integrado de las aguas, especialmente en la agricultura. En Brasil, se han realizado estudios, donde se han reutilizado exitosamente las aguas residuales domiciliarias y los lodos provenientes de ésta en la generación de humus, evitando así el continuo descarte de las aguas residuales a los ríos, disminuyendo además los gastos en la captación de agua para uso agrícola (Passarini et al, 2012).
En India, se han desarrollado estrategias para la reutilización de aguas residuales en escuelas rurales, a partir de predicciones que estiman que al año 2050 la reutilización de aguas puede suplir un 15% del requerimiento total del recurso (Devotta et al, 2007). El gobierno hindú ha tomado como desafío la implementación de agua potable y sistemas sanitarios en todas las escuelas rurales, a través de la implementación de tecnologías alternativas como son el uso de aguas residuales con el propósito de uso en riego, construcción, uso sanitario, limpieza de suelos, lavado de autos, entre otros.
En Australia, a partir de las necesidades de las comunidades de tener fuentes de agua seguras y sustentables, para el consumo humano, industrial, de la agricultura y la naturaleza, en el estado de South Wales, se ha desarrollado como parte integral de un programa de Buenas Prácticas, el Manejo Integrado del Ciclo del Agua, que es una vía para el manejo sustentable del recurso y maximizar así los beneficios a la comunidad y al ambiente. Genera mejoras en la comunicación entre los usuarios locales de las aguas, sus administradores y los beneficiarios (Dpt. of Primary Industries, Office of Water. 2012b).
Mediante diversas estrategias para la identificación de las aguas, sus lodos y otras fuentes de agua, como son las aguas lluvia, se puede generar un escenario, que provea una mejor valoración del recurso, basado en consideraciones sociales, ambientales y de sustentabilidad, abriendo paso a la creación de áreas de negocio para el recurso hídrico, con un enfoque estratégico en el aseguramiento del acceso al agua por parte de la comunidad y el ambiente .
Este sistema integrado busca poner énfasis en el reciclaje de efluentes tratados, y en el uso de aguas lluvias, versus fuentes naturales de agua, como ríos, o acuíferos.
           
La experiencia australiana, en el Manejo Integrado del Ciclo del Agua, se encuentra basado en los siguientes principios (Dpt. of Primary Industries, Office of Water. 2012a):

·      Consideración de todas las fuentes de agua, incluida el agua residual, en la planificación del manejo del recurso.
·      El uso sustentable y razonable de todas las fuentes hídricas.
·      Consideración de todas las partes interesadas, incluido usuarios y el medioambiente.
·      Integración de todos los elementos del ciclo del agua, como son la captación, los recursos hídricos, el uso del agua, procesos naturales y el usuario final.

A partir de estos principios, se busca alcanzar los siguientes objetivos:

·      Identificación de los problemas principales en el ciclo del agua.
·      Identificación en el contexto urbano para estas dificultades.
·      Desarrollo del compromiso comunitario y su empoderamiento.
·      Identificación e implementación de estrategias que logren manejar estos tópicos en forma apropiada.

Dentro del desarrollo de esta estrategia de manejo del recurso hídrico, se ha diseñado una serie de láminas explicativas para varios procesos clave, manuales para proveer de una guía para el desarrollo, planificación e implementación de nuevos proyectos, alternativas de financiamiento gubernamentales para la realización de proyectos bajo este sistema de Manejo Integrado.

Estas experiencias, demuestran que a través de la inclusión de metodologías de gestión de recursos, se puede generar cambios en el uso de los recursos naturales, mediante el desarrollo e incorporación de nuevas tecnologías, modelo aplicable a la gestión de recursos que Chile puede implementar en zonas de escasez hídrica, a fin de generar estrategias de uso racional y sustentable del agua disponible en el país.
                                                                      
Aporte de Camila Henríquez Hidalgo.
Ing. Agrónomo.


Bibliografía:

Department of Primary Industries, Offices of Water. 2012a. Integrated Cycle Water Management. [citado 10-07-2012]. Disponible en: http://www.water.nsw.gov.au/Urban-water/Country-towns-program/Best-practice-management/Integrated-Water-Cycle-Management/default.aspx

Department of Primary Industries, Office of Water. 2012b. Urban Water. [citado 10-07-2012]. Disponible en: http://www.water.nsw.gov.au/Urban-Water/default.aspx

Devotta, S., Wate, S., Godfrey, S., Labhasetwar, P., Swami, A., Saxena, A., Dwivedi, H., Parihar, G.  (2007). Greywater reuse in rural schools: wise water management: guidance manual. Nagpur, India, National Environmental Engineering Research Institute (NEERI) and Bhophal, India, UNICEF. iii, 60 p.

International Water Management Institute (IWMI). 2003. Improving water productivity: how do we get more crop from every drop. Colombo, Sri Lanka, 6p.

PASSARINI, Kelly C; GAMARRA, Felix M. C; VANALLE, Rosângela M  y  SANTANA, José C. C. Reutilización de las Aguas Residuales en la Irrigación de Plantas y en la Recuperación de los Suelos. Inf. tecnol. [online]. 2012, vol.23, n.1 [citado  10-07-2012], pp. 57-64. ISSN 0718-0764. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-07642012000100007&lng=es&nrm=iso

lunes, 16 de julio de 2012

Gestión de la calidad, medioambiental y RSE en clínicas veterinarias en Chile.


Gestión de la calidad, medioambiental y RSE en clínicas veterinarias en Chile.

Según cifras del SIES (Servicio de Información de la Educación Superior), en el año 2010 había 31 escuelas de Medicina Veterinaria en Chile, con un total de 10.791 matriculados. Ese mismo año, 821 nuevos médicos veterinarios se titularon y salieron al mercado laboral.

A consecuencia del gran número de médicos veterinarios, existe una gran oferta de clínicas veterinarias. A lo largo de todo Chile existen aproximadamente 840 clínicas veterinarias, de las cuales, cerca de 430 se encuentran concentradas en la Región Metropolitana.

Debido al trabajo que realizo, he tenido la posibilidad de conocer cerca del 70% de las clínicas veterinarias de la Región Metropolitana y me he dado cuenta que la competencia cada vez es más agresiva y que, el modo de competir de la mayoría de las clínicas veterinarias es por medio de la disminución del precio de los servicios otorgados, lo cual, muchas veces va en desmedro de la calidad de éstos, ya que, no necesariamente va de la mano de la optimización de los procesos internos. Por supuesto, existen algunos centros veterinarios que han destacado de la mayoría y se han preocupado de mejorar continuamente y son centros veterinarios muy exitosos.

El mercado de las mascotas ha crecido a tasas de un 25% anual durante los últimos años y se ha visto que las personas cada vez están dispuestas a gastar más dinero en las mascotas que antes. Frente a esta realidad, disminuir los costos y la calidad del servicio resulta un despilfarro de oportunidades de crecimiento para los centros veterinarios.

El objetivo debiese ser lograr un servicio de excelencia, con un enfoque hacia la mejora continua, esto conduciría a otorgar un servicio de alta calidad y que tenga un valor agregado respecto al de la competencia, lo cual se puede lograr por medio de gestión de la calidad, gestión ambiental y un compromiso integral con todas las partes interesadas.

La gestión de la calidad va a certificar que un centro veterinario cumple con sus propios requisitos y objetivos relacionados con la satisfacción del cliente o con el medio ambiente y, por otra parte, que todos sus procedimientos tienen una certificación adecuada al mercado y que sus desviaciones son corregidas de manera preventiva, no correctiva. Además dará pie para mejorar en otros ámbitos como la gestión ambiental y la responsabilidad social empresarial (RSE)

La RSE, hasta el momento, resulta un tema lejano a los centros veterinarios en Chile, ésta otorga una visión de los negocios que incorpora el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente. Respecto a las comunidades, la clínica veterinaria es un excelente espacio para educar a la población sobre tenencia responsable, cuidado de la vida animal y del medio ambiente. Dedicar tiempo a la educación puede dar un importante valor agregado, junto con contribuir a un mundo mejor. 


Publicado por:
Jimena Salinas F.
Médico Veterinario.


Bibliografía

La Sociedad Chilena Actual y la visión de Medio Ambiente

 La Sociedad Chilena Actual y la visión de Medio Ambiente

En el Chile de la actualidad, se cuenta con una legislación deficiente en materias de la protección ambiental, la cual ha sido modificada hace pocos años, creando un Ministerio del Medio Ambiente, Secretarias Regionales Ministeriales, Superintendencia y Servicios de Evaluación de Impacto Ambiental,  a cargo de la fiscalización, legislación y control de las actividades derivadas con los compromisos medio ambientales que nuestro país a promulgado.

Se cree que la solución medio ambiental pasa  por educar a las personas y crear una sensibilización social extremadamente verde para nuestros compatriotas, pensando que es la manera de superar los problemas de contaminación en nuestro país.

Esto solo ha generado una visión más crítica frente a las violaciones ambientales que se han desarrollado en los últimos años, aspecto positivo por la implantación del conocimiento adquirido por nuestros congéneres, pero no una solución integral al fin.

Una civilización globalizada y con la posibilidad de información rápida, puede juzgar medianamente, que se hace de forma correcta e incorrecta debido a los esfuerzos de aquellos fundamentalistas que tratan de rescatar y perdurar el hogar de todos nosotros.

Gracias a estos esfuerzos encontramos un Chile con sensibilización de los daños ambientales que generamos, pero con administradores poco eficientes que entregan información fraccionada y son dominados por los atributos del libre mercado en desmedro del cuidado ambiental.

En función de ello nos encontramos con una población cansada de abusos indignantes que se ha manifestado frente a estas injusticias y se ha hecho escuchar movilizándose, alzando la voz, pero con la legislación deficiente no tiene forma de cambiar la injusticia y la imparcialidad que se produce frente a decisiones relevantes que pueden salvar en el futuro a un país con grandes riquezas naturales, entendiendo que la legislación se adecua al cambio que impulsa la sociedad, la nuestra está solicitando de manera directa un cambio y nuevo sentido a la responsabilidad social empresarial a nivel del cuidado del medio ambiente y la eficiencia en la utilización de los recursos.


Siendo Chile una de las naciones con reservas de agua dulce más grandes del mundo, privilegiamos la extracción minera altamente contaminante y consumidora de agua o entregamos la administración de este recurso a manos extranjeras.

En la actualidad los chilenos han internalizado el problema y se entiende que la solución actual es débil, incompleta, injusta, nulamente igualitaria y beneficiosa para los dominadores del poderío económico nacional e internacional, tal como sucede en muchas materias relevantes de nuestra nación, requiere de cambios legales urgentes y de intenciones reales por defender valores como la justicia, solidaridad e igualdad de oportunidades.
 
En un país rico en energías renovables no convencionales desaprovechadas y con una matriz energética basada en fuentes combustibles externas altamente contaminante y costosa, la sociedad Chilena ha ido modificando paulatinamente sus prácticas y costumbres utilizando medios de transportes alternativos como la bicicleta, no contamínate y de bajo costo, potenciando la vida sana a través del ejercicio físico, esto después de haber desincentivado su uso en la década de los 80, debido al exitismo de la adquisición de los vehículos de combustión interna “delegando así a la bicicleta a un segundo plano como un objeto banalizado e infantil, más asociado al juego, al deporte o como un elemento recreacional que como un medio de transporte sustentable.” Se impone así entonces una lógica de que en la actualidad es un medio de transporte eficiente y no contaminante con una alto desarrollo y en crecimiento exponencial durante los próximos 20 años, lo que conlleva a que se implemente un plan de  uso y promoción de la bicicleta en ciertas comunas específicas de Santiago en donde el uso del automóvil  es de una mayor densidad, privilegiando un cambio de visión de algunas comunas de nuestra ciudad. 
                                              

Existen iniciativas por cambios de tecnologías como las ampolletas de ahorro de energía, las cuales cuentan con beneficios arancelarios especiales. Cambian a tecnología de bajas emisiones y con ahorro energético,  pero nuestras empresas productivas siguen siendo devoradoras de energía y excretoras de contaminación.

Chile requiere no solo de sensibilización de su sociedad si no de acciones reales que establezcan la paridad entre los esfuerzos personales de nuestra sociedad y los esfuerzos que deben hacer las industrias sin dejar de ser competitivas. Donde el Estado y los Gobiernos de turno, adopten una visión nacional, respetando las libertades de todos por buscar un país limpio, eficiente, económicamente viable, con conciencia social, oportunidades de movilidad, educación, salud y medio ambiente dignos de una nación en desarrollo.

Referencias:

http://www.agronomia.uchile.cl
http://www.canal6.cl
http://www.senexco.cl

Juan A. Madrid Cortés



¿Alimentos contaminados?


Introducción. 

La contaminación de alimentos por presencia de agroquímicos es un tema muy importante de abordar, ya que los alimentos son fuente de energía y nutrientes para el organismo. Si se consumen contaminados pueden traer serios problemas para salud
No sólo pueden contaminar alimentos, sino también otros ecosistemas, suelos y cauces de agua. 
Es muy importante que el manejo de estas sustancias se realice en forma responsable, como así también el manejo de los envases vacíos. 

¿Cuál es el problema?

El problema es que la ingesta de alimentos frescos contaminados por residuos de agroquímicos ocasiona problemas en la salud de las personas, además de los problemas ambientales que acarrean estas sustancias. Estas sustancias son aplicadas a los cultivos para mejorar la calidad y rendimiento de la cosecha, pero si no se tienen en cuenta ciertas precauciones de manejo de las mismas, se produce la contaminación tanto de alimentos como del ambiente. 

La contaminación de los alimentos es un tema que nos concierna a todos, ya que todos consumimos estos productos sin saber si son inocuos o no. 
Los alimentos pueden contaminarse de diversas formas, pero en este caso me referiré a la contaminación por agroquímicos. 
Este tipo de contaminación se ocasiona porque: 
 
v  No se respeta el tiempo de carencia o seguridad (tiempo que debe pasar entre la aplicación del agroquímico y la cosecha). 

v  Se arrojan envases y sobras en el suelo y/o cauces de agua, que se filtran o desplazan hasta el lugar donde se desarrolla el cultivo y ocasiona la contaminación del mismo. 


¿Existe alguna solución? 

Si existe, para controlar el problema se debe respetar el tiempo de carencia, realizar el triple lavado y los tratamientos adecuados para cada tipo de envase, evitar el descarte en suelo y cauces de agua y evitar la reutilización de los envases para otros fines. Otras formas de controlar el uso de agroquímicos serían mediante el Manejo Integrado de Plagas, donde se utilizan agentes biológicos para controlar la población de las mismas y uso de Plaguicidas Orgánicos. 







Aphelinus mali, microavispa parasitoide del pulgón lanígero (ejemplo de Manejo Integrado de Plagas)


Contaminación de alimentos por agroquímicos. 

La presencia de residuos de agroquímicos en los alimentos está tomando una importancia creciente, hasta el punto que puede decirse que se ha convertido en una preocupación. 
La sensibilización al tema es tal que en caso de denuncias de carácter sensacionalista, las reacciones han sido dramáticas. 

Existen dos grandes actores en este escenario: 

v  El consumidor, del que debe protegerse su salud y 

v  Los integrantes de la cadena de producción y comercialización. 


¿Qué es un residuo de plaguicida? 

Según la FAO un plaguicida es toda sustancia presente en un producto alimenticio destinado al hombre o a los animales como consecuencia de la utilización de un plaguicida. 
 
El uso de los Agroquímicos en el futuro.

La disponibilidad limitada de tierra adicional para la producción agrícola junto con el descenso del crecimiento de la producción de los principales cultivos, ha aumentado la preocupación sobre la capacidad de la agricultura para alimentar a una población mundial que, según se prevé superará los 7.500 millones de habitantes en el año 2020. 
La disminución de la fertilidad del suelo ha planteado asimismo la preocupación sobre la sostenibilidad de la productividad agrícola al nivel actual. Las estrategias futuras para el aumento de la productividad agrícola tendrán que concentrarse en un empleo más eficiente, eficaz y sostenible que en el pasado de los recursos de nutrientes y agroquímicos disponibles.
El manejo integrado de estos productos necesarios para el crecimiento adecuado de las plantas, junto con la gestión eficaz de los cultivos, el agua, el suelo y la tierra, serán críticos para el sostenimiento a largo plazo de la agricultura. 
Para lograr esto se mejorarán las técnicas de los cultivos, al uso eficaz de los fertilizantes y al desarrollo de nuevos productos de protección contra las plagas, las enfermedades y las malezas. 


REFERENCIAS:

  • Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).  Programa de Monitoreo de Residuos de Plaguicidas en Vegetales, División de Protección Agrícola. Junio 2007.
  • Organización de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentación (FAO) Manejo de Plaguicidas.
  • López D.  Pesticidas en alimentos. Ciencia y Trabajo 2007; 9(26):186:190).

APORTE:
Ricardo Villagra Q.
Ingeniero Agrónomo







DERECHOS DE AGUA: LEGALIDADES, PROBLEMATICAS E INSTITUCIONALIDADES EN LA ASIGNACIÓN DEL RECURSO.

Desde la época colonial, los derechos de aguas se han concedido a particulares, mediante concesiones a la propiedad privada del agua. Se entiende por derecho de aguas “la facultad de acceder a una fuente natural para extraer de ella una dotación de agua en un punto determinado u ocupar en el cauce mismo un cuerpo de agua para, en ambos casos, usar esas aguas en forma exclusiva”. En Chile, esos derechos siempre se han otorgado a título gratuito. Cuando el número de derechos de aguas otorgados en un río es tal que no quedan más por asignar, se declara que el río está agotado.
Hasta antes de 1981, la casi totalidad de las aguas de superficie disponibles para el período de estiaje (la estación seca) ya estaban asignadas, dado que la concesión de los derechos de aguas negociables se había iniciado en 1975, junto con la reprivatización de las tierras que siguió a la drástica reforma agraria realizada por el Gobierno de Allende.
En el año 80, cuando se trabajaba en la nueva Constitución, el tema del agua se retomó y se redactó un nuevo documento en el que se consagraron los derechos de propiedad sobre las aguas y es así como surgió el Código de Aguas de Chile de 1981.
El criterio que primó en dicho documento (redactado por Hernán Büchi), fue el de separar el derecho de propiedad sobre un terreno, de las aguas que pueda poseer esa propiedad. Las características más importantes del Código de Aguas vigente son las siguientes:

1. Los derechos de aguas son totalmente independientes de los derechos de propiedad de la tierra y pueden venderse, comprarse y transferirse libremente. Su carácter de propiedad privada está garantizado conforme a los derechos sobre la propiedad establecidos en el Código Civil.

2. Las solicitudes de nuevos derechos de aguas no están sujetas al tipo de uso y no existe un orden de prioridades en cuanto a la utilización del recurso (no se impone como condición de acceso al derecho de agua su uso efectivo y beneficioso).

3. El Estado asigna los derechos de aguas a título gratuito y, cuando se presentan solicitudes simultáneas por los mismos derechos, éstos se otorgan al mejor postor. No se ha fijado tributo alguno a los derechohabientes.

4. El papel del Estado en la solución de las controversias es muy limitado, y éstas se resuelven mediante las negociaciones privadas o a través del sistema judicial.

5. Además de los usos consuntivos corrientes, en el Código se define el concepto de uso no consuntivo. Este concepto se ha incluido previendo la multiplicidad de usos del agua, especialmente con el objeto de promover la construcción de plantas hidroeléctricas en los cursos superiores de las cuencas hidrográficas, sin que se vean afectados los derechos consuntivos nuevos o existentes otorgados en los cursos inferiores con fines de riego.

6. En líneas generales, el derecho de uso de las aguas subterráneas se rige por las mismas normas legislativas que el de las aguas de superficie. Sin embargo, en el Código figuran algunas normas especiales para este tipo de aguas.

En otras palabras, el Código de Aguas de 1981, señaló que en el mecanismo de transacción de derechos de agua debía operar por el mercado y se estipuló en ese entonces que el sistema de asignación de derechos se debía hacer mediante un remate en caso de que hubiera más interesados por un derecho. 
El mecanismo de remates en el país, abría la posibilidad a las especulaciones en los precios de la transacción, y a que los oferentes se pusieran de acuerdo sobre el monto en dinero a pagar por el agua.
El Código de Aguas de 1981 era coherente con el tipo de políticas económicas que se estaban aplicando en el país y que propiciaban el libre mercado y el libre comercio, con el objeto de asegurar el crecimiento económico mediante una asignación eficaz de los recursos. De este modo, “si no hay agua para todos los que la están pidiendo, se escoge al que pague más por ella en un remate entre los interesados, y la reasignación se produce mediante la libre transferencia de derechos”

Es así como, con anterioridad al año 2005;  para tener un derecho de agua bastaba solo con inscribirlo en la DGA o en el Conservador de Bienes Raíces, sin pagar ni un peso por la mantención y sin tener la exigencia de explotarlo. Esto significó que el caudal comprometido en derechos de agua no consuntivos (para agricultura, centrales, piscicultura) superaba en cinco veces todas las aguas existentes entre Arica y Puerto Montt. Incluso, en ocasiones se compraron derechos de agua para bloquear a determinados inversionistas y hasta se llegó a dar la insólita situación de una mujer dueña de casa, que sin mediar renta, era dueña de la mayoría de los derechos de agua del Lago Rapel.
Después de muchos años de lobby y discusiones parlamentarias, en el año 2005, en pleno mandato de Ricardo Lagos Escobar, se introdujo una modificación al código de aguas que busca frenar las especulaciones y el acaparamiento en el mercado de las transacciones de agua en el país. Dicha modificación consiste en el pago de patente por no uso de un derecho de agua (es decir, fiscalizaciones y multas)
La modificación quiere evitar que las compañías y personas naturales adquieran derechos de agua y los mantengan improductivos, impidiendo el desarrollo del derecho y manteniéndolos a la espera de que suba el precio del agua en el mercado. 
De este modo, el primer año de fiscalización se logro el cobro de 24 millones de dólares por el no uso de los derechos de agua en el país. 
Quizá el sistema de derechos de aguas de Chile sea el único vigente entre los países en desarrollo que haga hincapié en la liberalización del mercado de agua y existen una serie de problemas que se han puesto de manifiesto con el tiempo, especialmente en lo que se refiere a la equidad, a un conjunto de externalidades que afectan a terceros y a otros factores. El debate se centra fundamentalmente en dos posiciones. Algunos sostienen que es preciso reglamentar el mercado de agua y establecer un marco institucional que tenga en cuenta los intereses de terceros y otras externalidades, creando un mecanismo adecuado de intervención del Gobierno y los poderes públicos. Otros afirman que sólo es necesario realizar algunos ajustes a la legislación existente, poniendo más énfasis a la fiscalización.

PROBLEMÁTICAS EN LA ASIGNACION DE DERECHOS DE AGUA.

Prácticamente desde la promulgación del código de aguas de 1981, ha existido un constante debate sobre sus virtudes y falencias. Lamentablemente, dicho debate se ha desarrollado en términos ideológicos o muy generales, lo que ha impedido ver con claridad las reales ventajas y las verdaderas fallas que permitan encontrar la forma de interpretar mejor los factores culturales, ambientales e hidrológicos que intervienen en el fenómeno, así como, una aplicación más adecuada de la teoría económica a la gestión de los recursos hídricos.
Algunos problemas con la gestión y asignación de los recursos hídricos en varias regiones de Chile, motivan al poder legislativo (y posteriormente al ejecutivo) a presentar en el año 1991 una moción para un proyecto de ley de modificaciones al Código de Aguas.
Las modificaciones que se buscan son coincidentes en cuanto a regular la asignación inicial de los derechos y evitar la acumulación de aprovechamiento de aguas sin uso. En efecto, tanto el poder legislativo como el ejecutivo, consideraban “Que la acumulación de derechos de aguas en forma desmesurada constituye el germen de dificultades muy graves para el desarrollo futuro del país” .
A partir de sus primeros artículos, en el año 1993, Carl Bauer, entrega evidencias empíricas que advierten sobre los problemas que estaba generando en el Código de  Aguas, llamando la atención sobre aspectos como: acaparamiento y especulación, mercado casi inexistente, efectos ambientales negativos, problemas culturales y de equidad (Bauer, año 1993) 
Algunos autores han considerado que al introducir un sistema de mercado para la asignación del derecho de agua hay que considerar varios factores, de modo que el mercado pueda funcionar con fluidez, al efecto, uno de los aspectos más importantes tiene que ver con la asignación inicial (Lee y Juravlev, año 1998) .
La asignación inicial en el Código de Aguas del año 1981 se realiza sin ninguna restricción o condición. En efecto, cualquier persona puede pedir, al Estado, la cantidad de agua que desee, sin siquiera especificar el objetivo de dicha solicitud. Se requiere sólo las especificaciones técnicas que definen al Derecho, realizar las formalidades de procedimiento que indica la Ley   y el organismo competente, la DGA, está obligado a constituir el derecho si se ha cumplido con el procedimiento adecuado, existe disponibilidad del recurso y no se perjudica el derecho (de agua) de tercero, constituido previamente. Posteriormente, el modelo supone que el mercado se encarga la asignación (reasignación) óptima.
En el año 1996 se introdujo en el mencionado proyecto de ley que modificaría el código de aguas presentado por el ejecutivo, la idea del cobro de una patente por el derecho de aprovechamiento de agua que no se utilizara.
El 16 de junio del año 2005 fue publicado en el Diario Oficial la Ley 20.017 que modificó al código de aguas de 1981, aprobado por la unanimidad del Congreso Nacional. Respecto de la asignación inicial no se introducen modificaciones sustantivas. Lo esencial y realmente significativo está en la incorporación del cobro de una “patente” (tributo) por no uso del derecho de aprovechamiento de agua (exención a caudales menores) con el fin de obligar a quienes detentaran tales derechos, a lanzarlos al mercado, donarlos o bien renunciar a ellos. Este cobro, diferenciado según el tipo de derecho y ubicación geográfica, aumenta al doble a partir del quinto año y se cuadruplica a partir de décimo año. La contabilización del cobro se hace a partir del 1º de enero del año 2006. El objetivo es liberar recursos de agua y evitar el almacenamiento de derechos y poder de mercado que provoque una escasez ficticia.
Consecuentemente con lo anterior, el 15 de enero del año 2008 se publicó, en el Diario Oficial, la Resolución DGA Nº 3239 de fecha 27 de diciembre de 2007, que fija el listado de derechos de aprovechamiento afectos al pago de patente, el monto a pagar y caudales involucrados.



Especulación y Almacenamiento del Agua

En el modelo de gestión de recursos hídricos chileno, el agua puede ser considerada un commodity, sujeto a las fuerzas de la oferta y la demanda, dentro de un mercado sin regulación. (Valenzuela, año 2006) 
Uno de los problemas, que han planteado varios autores acerca del código de aguas de 1981, es el que se generaría especulación, “acaparamiento” o almacenamiento de derechos de aprovechamiento de agua para ser vendidos a mayor precio en el futuro y por tanto, en el presente no los utilizan e impiden que otros puedan utilizarlos como insumos para producir bienes o servicios que la sociedad requiere. 
En economía, la especulación o el especulador tiene su origen en el “comercio de futuros” dentro del mercado de los commodities, que es una forma de inversión que implica especular al suponer que el precio de un commodity va a subir o a bajar con el correr del tiempo. Tanto en commodities agrícolas, así como, en el caso de los recursos naturales extinguibles, los precios y costos (de extracción, transporte o bodegaje) determinan diferentes conductas o decisiones de almacenamiento.
El almacenamiento puede ser concebido como un proceso de producción que transforma bienes disponibles en tiempo presente, a bienes utilizables para el futuro (Bobenrinth, año 2004) . Para nuestro caso, esto significa que, hay agentes que realizan trámites administrativos para adquirir Derechos de Aprovechamiento de Aguas, los guardan o almacenan con la esperanza de vender en el futuro a un precio mayor. 
El agente económico almacenará el derecho de agua, si el precio presente del derecho de agua, más el costo de almacenarlo, es menor que el precio esperado para este mismo derecho en el futuro o siguiente periodo. El agente vende el derecho de agua, si el precio presente más el costo de mantenerlo o almacenarlo, es mayor que el precio que espera para el futuro por ese derecho de agua.
Por otra parte, debemos considerar que la demanda de agua a nivel mundial se ha multiplicado por seis desde principios de siglo pasado; ya que no todos los países ni las regiones disponen de la misma cantidad de agua lo cual, en el futuro, podría ser una fuente sistemática de conflictos (Franquet, año 2005) . 
Además si agregamos a esto el calentamiento global y las sequías, la percepción ciudadana de que el agua será cada día más escasa aumenta con el pasar del tiempo. En la Conferencia Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente en Dublín 1992, se llegó a la conclusión que el agua dulce era no sólo un recurso finito, sino además vulnerable. Entonces, parece razonable pensar que el precio del derecho de agua esperado será significativamente superior al precio en el presente.
De acuerdo con el diseño del modelo de gestión de 1981, en materia de agua, el costo de almacenamiento de un derecho de agua es cero. Por lo tanto, en este escenario el especulador almacena cuando el precio presente es menor que el precio futuro (en valor presente) y como se sabe que la percepción ciudadana es que para el futuro el agua será más escasa, significa que el derecho de agua tendrá un precio futuro mayor.

BIBLIOGRAFIA

Bauer, Carl. (1993). “Los Derechos de Agua y el Mercado: Efectos e implicancias del Código de Aguas chileno de 1981”. Revista de Derecho de Aguas. V. IV, pp. 17-63. Santiago de Chile.
Bobenrieth H., Eugenio. (2004). “Precios de Productos Almacenables: Implicaciones del Modelo de Inventarios”. Estudios de Economía. Vol. 31–Nº 1. Junio. Págs. 67-78.
Franquet Bernis, J. M. (2005). “Agua que no has de beber... 60 respuestas al Plan Hidrológico Nacional”. España. n.p. 95. 
Lee, Terence R. y Juravlev, Andrei S. (1998). “Los precios, la Propiedad y los mercados en la asignación del agua”. Naciones Unidas, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Serie Medio Ambiente y Desarrollo 6. LC/L. 1097. Santiago de Chile, octubre. n.p. 104.
Mensaje Presidencial Nº 283-325 a la H. Cámara de Diputados, 02 de diciembre de 1992.
Ministerio de Justicia, República de Chile (año 2005): "Código de Aguas de Chile" (modificado en el año 2005).
Valenzuela, Darío. (2006). “Análisis de los Mercados del Agua en la Región de Coquimbo”. Tesis de grado para optar al grado de Magíster en Gestión Empresarial. MBA Departamento de Industrias. Universidad Federico Santa María. Julio. n.p. 335.


Autor: Alvaro Ortiz Armetta.


Biodiversidad y Bosques Relictos

  
       La presencia del hombre en el planeta ha modificado profundamente los ecosistemas naturales y ha producido un fuerte impacto en los paisajes, afectando en muchos casos, de manera irreversible la biodiversidad. La acción antrópica actualmente se ve traducida en la pérdida de especies y hábitats completos sin tener en cuenta que cada vez es mayor la dependencia del hombre de los recursos y de los servicios que se derivan de los ecosistemas (Hoffman, 2001).
    Actualmente una de las principales problemáticas ambientales que amenazan a la biodiversidad y a los ecosistemas en general está relacionada con la desertificación. En nuestro país, el 62% del territorio nacional está afectado por el proceso global de desertificación, lo que equivale a una superficie aproximada de 47,3 millones de hectáreas afectando principalmente a las regiones I a VII y XI y XII donde se encuentra la mayor parte de las especies arbóreas y arbustivas con dificultades de conservación (Parra, 1998).
Ravén (1995) indica que hay tres razones para preocuparse por la pérdida de la biodiversidad. Primero reconoce un menoscabo para la ciencia, ya que se están extinguiendo especies que aún ni siquiera han sido identificadas. La segunda razón se relaciona con el aspecto económico. La diversidad biológica proporciona una fuente incalculable de bienes a la humanidad que tiene la potencialidad de contribuir a la consolidación y expansión de las economías locales, que en el caso de Chile se relaciona con la alta heterogeneidad climática y topográfica, cambios climáticos en el pasado y la naturaleza de isla biogeográfica (Squeo, 2001). La tercera razón se refiere al espectro de servicios esenciales que provienen de ecosistemas naturales. Estos servicios incluyen la protección de cuencas, la regulación de los climas locales, la mantención de la calidad atmosférica, la absorción de la contaminación y la generación y protección de suelos.
   De esta manera adquiere importancia el concepto de biodiversidad, ya que la sustentabilidad ecológica del planeta es altamente dependiente de su mantención, y la pérdida de especies amenaza la funcionalidad y sustentabilidad del mismo (Squeo, 2001). Cabe señalar que existen lugares con una amplia diversidad de especies llamadas por Myers (2000) “Hotspots”. Estas áreas tienen una extraordinaria concentración de especies endémicas que albergan al 44% de todas las especies vasculares en el 1,4% de la superficie terrestre.
      Dentro de estas áreas, la Región de Coquimbo está considerada como una de las 25 zonas con mayor biodiversidad del mundo. Esta región dentro del Hotspots chileno, ocupa una zona central y particular ya que se encuentra en una zona transicional entre las áreas desérticas del norte y la región mediterránea, por lo cual sus elementos biogeográficos son amplios, hay numerosos géneros que han experimentado evoluciones significativas y, al mismo tiempo, existen comunidades relictas que contienen especies típicas de los bosques del sur del país.
       Asociada a la biodiversidad de la Región de Coquimbo se encuentran los ecosistemas de bosques relictos, los cuales se encuentran en un grave deterioro y en un proceso de regresión debido a la alteración de su medio y a los procesos crecientes de desertificación (Díaz, 2005). A este deterioro no está ajeno el bosque nativo de olivillo del cerro Santa Inés localizado en el balneario de Pichidangui.
       Esta zona se encuentra entre los 14 sitios prioritarios con problemas para la conservación de la biodiversidad de la flora nativa en la Región de Coquimbo. En el polígono que va desde el río Quilimarí hasta el límite sur de la región (2.500 hectáreas) hay registros de 199 especies nativas, de las cuales 125 son endémicas de Chile (62,8%), existiendo 6 especies en peligro y 33 especies vulnerables. En otras palabras, el área se caracteriza por su alto endemismo con diversas especies de distribución restringida, que presenta grandes potencialidades para la conservación de la biodiversidad, pero que por otra parte, se encuentra impactada y modificada por la acción humana (Squeo, 2001).
      La acción antrópica se observa por la instalación de antenas radiales y de telefonía celular, vertederos ilegales de residuos sólidos y caminos vehiculares, que junto con circuitos motociclísticos y una creciente urbanización en el área, completan la incidencia negativa de intervención del hombre en este ecosistema (Conama, 1999).
     Por todo lo anterior los bosques nativos son considerados de gran importancia ya que son reservas de biodiversidad con organismos únicos en el planeta que se deben preservar. El actual grado de fragmentación al que están siendo sometidos implica un accionar mediático para las actuales generaciones y un desafío para el futuro (Conaf, 2001). La presencia de bosques del tipo valdiviano en plena IV Región ha significado darle una gran importancia a la conservación y protección de estas comunidades relictas, las que por otro lado, han mantenido interesada a la comunidad científica (Díaz, 2005).

BIBLIOGRAFÍA

1.-Conaf (2001). “Guía de parques nacionales y áreas silvestres protegidas de Chile”. Segunda edición, Santiago de Chile.

2.-Conama. (1999): “Propuesta Estratégica Regional y Plan de Acción de la Biodiversidad IV Región de Coquimbo”. En: www.conama.cl

3.-Díaz, R. (2005). “Estructura y Dinámica de un Bosque Relicto de Olivillo en el Parque Nacional Fray Jorge” – IV Región. Tesis, Ingeniero Forestal. Universidad Mayor.

4.-Hoffman, A. (1995): “Flora silvestre de Chile Central”. Editorial Fundación Claudio Gay. Santiago, Chile.

5.-Myers, N. (2000): “biodiversity Hotspots for conservation priorities”. En: Revista Nature, 403: 853 – 858.

6.-Parra, N. (1998): “Chile, líder en el combate contra la desertificación”. En: Revista Chile Forestal, 287: 30 – 34.

7.-Ravén, P. (1995): “¿Por qué defender la biodiversidad?: El significado de las extinciones actuales”. En revista Ambiente y Desarrollo, Marzo: 70 – 76.

8.-Squeo, F. (2001): “Libro Rojo de la Flora Nativa y de los Sitios Prioritarios para su Conservación: Región de Coquimbo”. Ed. Universidad de la Serena.


ANEXOS


Cima del cerro Santa Inés. Al fondo se observan las antenas de telefonía celular y la neblina, que permite la existencia y mantención del bosque relicto.


En la ladera sur-oriente (barlovento) la vegetación capta la neblina permitiendo niveles pluviométricos similares al del bosque tipo valdiviano.


Orlando Becerra Pizarro
Geógrafo




Traer la Ciencia Ficción a la Realidad


Conversando en cierta oportunidad con un gran amigo que acababa de terminar su costoso diplomado en Gestión Integrada de Calidad, Seguridad y Medio Ambiente en una prestigiosa Universidad, me contaba sobre su anhelado cambio de trabajo a una pequeña fábrica productora de artículos de plástico de origen familiar, y precisamente de su decisiva entrevista de selección con el Gerente General que ahora es su actual jefe directo.

El cargo al que postulaba, y del cual ahora está al mando, es el de Responsable de Gestión de Calidad y Prevención de Riesgos. Como recién egresado de dicho diplomado mi amigo veía con mucha inquietud y entusiasmo la gran oportunidad de poder implementar la parte “olvidada” en esta empresa… el Sistema de Gestión Ambiental, cuestión que propuso en dicha entrevista donde obtuvo como respuesta: “Pero claro muchacho! es justamente lo que nosotros necesitamos, me alegro mucho por tu proactividad. En esta empresa donde estamos certificados ISO 9001:2008 y donde prácticamente no tenemos accidentes, lo único que nos falta es sumar la ISO 14001, así que manos a la obra y cuenta con todos los recursos que necesites”.

Lamentablemente lo anterior no es más que ciencia ficción, sobre todo la parte de la respuesta del Gerente General ya que lo que realmente dijo  fue: “No muchacho, acá no es necesario. Ni siquiera contaminamos, así que enfócate en lo que ya existe” a lo cual el joven profesional, con tal de no llevar la contra y conseguir aquel trabajo, no le quedó otra que asentir y encontrar toda la razón a su nuevo jefe.

¿Qué hacer?

Hay dos opciones, quedarse con la opinión del manda más y no hacer nada, o ver la forma de contar con su compromiso haciéndole ver las ventajas de la implementación de este sistema.

Al ahora joven responsable de la Gestión de Calidad y Prevención de Riesgos de la fábrica no le bastó más que un par de vueltas por las líneas de producción para darse cuenta que el Gerente General o desconoce la realidad de su empresa o no quiere “gastar” dinero en la implementación de algo que según él es innecesario.

Como las vueltas son las que dejan, logró observar principalmente:

- Generación de un par toneladas de deshechos de plástico que retira mensualmente un “reciclador” con destino desconocido.

- Acumulación de un par de tambores de aceite usado, recolectado de las máquinas como parte de la mantención periódica de éstas. Tambores que también son retirados cada cierto tiempo por “alguien”.

- Emisión de ruido de alta frecuencia en el sello de piezas plásticas con ultra sonido. Lo que se agrava por estar ubicada la empresa en una Zona Residencial.

- Emisión de vapores orgánicos de adhesivos usados en el proceso de producción.

- Gran cantidad de basura generada en el Casino de la empresa.

Visto todo lo anterior, a mi amigo no le queda otra que empezar a trabajar en cada uno de estos puntos aplicando sus conocimientos adquiridos y no hacerse el ciego, que es lo más cómodo. Lo difícil será dar el primer paso consistente en la obtención del compromiso de la Gerencia General.

Una de las razones que le servirá como aliada para convencer a la alta gerencia es que los clientes más importantes están en el rubro de la minería, donde sabemos la importancia que se le da al medio ambiente, a la seguridad y a la calidad, por lo que contar con un sistema de gestión certificado es un plus importantísimo a la hora de hacer negocios.

Los beneficios son muchos, siendo éstos los que tendremos que conocer  revés y al derecho para cuando tengamos que exponerlos en los 5 minutos que nos dé el Gerente General.

A continuación se muestran algunos de estos beneficios recogidos de una guía colombiana de Implementación de la Norma ISO 14001 y del Blog “Orbita Verde”:

- Facilidad en el comercio. Así como la Certificación ISO 9000 se está imponiendo en mercados nacionales e internacionales, según los entendidos, la Certificación ISO 14000, tendrá también un peso importante para el establecimiento de relaciones comerciales. Además, su departamento comercial puede utilizar la Certificación ISO 14000, como un valor agregado ante sus clientes.

- Mejora en el cumplimiento de los requerimientos ambientales legales y/o de otros compromisos asumidos por la organización. De tal forma que, es posible demostrar, “en cualquier momento”, conformidad legal ante la autoridad ambiental. En consecuencia, se evita sanciones que, además de, deteriorar la imagen pública de la organización, deja pérdidas económicas. Desde este punto de vista, los recursos económicos requeridos para el Sistema de Gestión Ambiental no son gastos, sino inversiones.

- Credibilidad. Una certificación con ISO 14000 da credibilidad ante las partes interesadas.

- Reduce los riesgos ambientales. Un Sistema de Gestión Ambiental permite detectar los riesgos ambientales y prepararse adecuadamente para evitarlos. Por lo tanto, conviene analizar que “es más costoso el accidente que su prevención”.

- Reducción del gasto en energía eléctrica, combustibles, agua y materias primas.
- El Sistema de Gestión Ambiental es una herramienta para prevenir la contaminación y reducir los desechos en forma rentable.

- El Sistema de Gestión Ambiental permite tener “buen nombre” ante la comunidad y enfrentar las “presiones” de grupos ambientalistas y organizaciones no gubernamentales (ONG´s).

- Permite mejorar también, condiciones relacionadas con la seguridad industrial y la salud ocupacional.

- La posibilidad de obtener méritos (puntos) en concursos públicos (en algunos casos la certificación es requisito obligatorio).

- Desde el punto de vista económico, un Sistema de Gestión Ambiental permitirá hacer ahorros dentro de su organización. Así por ejemplo, es más económico prevenir un derrame, que recogerlo y mitigar los impactos ambientales causados. Es más económico prevenir la contaminación, que manejarla después de haber sido generada. Un Sistema de Gestión Ambiental es una “inversión”.

Con esta situación seguramente nos encontraremos muchos de nosotros por lo que tendremos que fortalecer nuestros conocimientos al respecto para obtener un buen poder de convencimiento y así poder optar a un sello como éste:

Fuentes:
- ISO 14000:Guía Implementación de la Norma NTC ISO 14001 (Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación, 1997)




Rodrigo Salazar Zañartu
Ingeniero en Prevención de Riesgos y Medio Ambiente